La firma y el concurso

Ayer para mí fue un gran día. Llevaba sin hacer nada junto a Nodoyuna, el alter ego de Dieguín, desde el siglo pasado, más concretamente desde el 97.
Al nacer ‘La niña Derrín’ (la tira anterior, leches), nacía con ella la firma Nodoyuna&Tweetytuo.

Para ser sincero tengo muchas esperanzas en que sea fructífera y creo que al menos nos dará (a mí seguro) muchos momentos de diversión.

¡Qué curiosa es la vida! ¡Mira que nos gusta entretenernos en cosas poco útiles!, bueno pues, nunca nos lo planteamos en los momentos de mayor producción estética del prehistórico Diegobeo.

El caso es que esa esperanza unida a la impaciencia por sacar cuanto antes la tira, hizo que ni siquiera me tomase la molestia de dedicarle unos minutitos a estudiar el garabato en sí, que va a acompañar a todas y cada una de nuestras creaciones.

Así tal cual suena, sé que algunos de los que pululáis por este blog  no le dais mucha importancia, pero la firma en el mundo del dibujo, se asemeja bastante a lo que la imagen corporativa es en el mundo empresarial.

El caso es que hoy, aunque he recibido buenas críticas con el resultado final de los dibujos (sois unos benditos), para ser sincero, no estoy totalmente satisfecho respecto a las plumillas y acuarelas emuladas con el Photoshop, mi herramienta de trabajo.
Por tanto, y siguiendo consejo de LaBetty (Antonio para los nuevos), decidí invertir algo de tiempo en hacerme con los mandos de otro Ferrari del dibujo: Corel Painter.

Una vez encontrado ese tiempo, mientras jugueteaba con los pinceles y entintados, decidí que era hora de practicar la firma definitiva y así conocer las plumillas que acompañan al programa.
Al igual que en el anterior caso, un par de horitas bastaron para convencerme de que mi traslado de PC a Mac iba a para siempre y que jamás volveré a comprar ‘ventanas’.

Han bastado un par de ellas más para estar seguro de que todas y cada una de las tiras futuras, tendrán su fabricación bajo Painter.

Todo esto que os escribo, aparte de darle el capricho a Mr. Nodoyuna de iros contando también los entresijos creativos, me sirve de excusa para poner en marcha un concurso basado en el monigote que acompaña a la firma.

La pregunta sería la siguiente: ¿Sabrías reconocer en qué elemento gráfico público existente, un payo (buena pista: no es gitano) adopta esa postura? En otras palabras: ¿En dónde sale eso?

Es que es curioso porque no lo busqué, salió. Sólo miraba las texturas y el acabado en conjunto… cuando de repente me dije… «me suena, esto me suena«.

Y tras un rato dándole vueltas… ¡voilá! lo descubrí. ¡Qué ‘joío’ (caprichoso) llega a ser el subconsciente!

Sí, sí pero…¿y el regalo?, os preguntaréis. ¡Materialistas!
Pues ni idea, pero… todo es cuestión de llegar a un acuerdo con el ganador/ganadora.
¿Os apetece jugar?

Comentarios

2 respuestas a «La firma y el concurso»

  1. Jejejej se lo dije a Diego, que me parecía muy fácil. Y quise complicarlo enrevesando la pregunta, pero ni así ha durado un día.

    ¿Qué te parece de premio… una firma contigo y dibujar las tiras Derrín que han salido de tu cabecita?
    Intrusismo laboral se llama, jejje.
    Menos mal que Nodoyuna viniendo de ti, ni mú. Es más. Contento.
    Colectivo Derriniano-nano (lo siento)(no me he vuelvo majarón, que también. Es un homenaje a los payasos de la tele, para los mas jóvenes)

    Otro podría ser… terminar de una puñetera vez un cuestionario MSSNPRK que empecé hace un mes y lo tengo por ahí extraviado.

    No sé, pide y se te otorgará (o no, jjejje)

Deja una respuesta